Si te cruzas con algún fantasma aquí adentro, simplemente ignóralo; pero si se pone fastidioso, recítale algún verso en voz alta, que con eso será suficiente... (Si te toman por loco, no es culpa mía.)

domingo, 10 de marzo de 2013

De crines y relinchos




¿Cómo explicarte mujer el oscuro vibrar de mi deseo
o el infatigable e ígneo latir de venas abrazando
el dolor y la felonía de mis manos
cuando al observar inmóvil tu rostro claro
se contorsionan como pétreas ganzúas de mármol?

Estallan hacia adentro mis fantasmas
tratando de contener aquello
tan hondo
tan animal,
tan iracundo
que de escurrirse, acabaría matándome…

¿Cómo explicarte mujer el oscuro vibrar de mi deseo
o la vertical blasfemia de mis dientes
cuando al observar el manto de oro
que desborda  tus cabellos
se forja una fuerza de amor incontenible
que disloca mi mandíbula
víctima del asombro y el silencio
de dientes mudos
dientes diezmados de vacío
por no poder gritarle al mundo:
¡Cuánto te deseo! ?

Estallan sinrazones, que como ríos de sangre
(como el ancho río que nos divide)
me separan de ti, de tus ojos
de tu piel de porcelana.
Tú conoces al blasfemo penitente:
sabes que sus aguas
son cruenta muralla horizontal.
Hay peces fantasmas con rostro de hueso
o sirenas de espanto
tejidas con escamas de firme envidia.
¿Acaso la desidia de un oscuro dios les ruega separarnos?
¿Podrá zarpar el barco de mi esperanza?
¡Tiempo glorioso sería escapar hacía ti!

¿Cómo explicarte mujer el oscuro vibrar de mi deseo
o la avaricia de mis párpados al no querer cerrarse
cuando al observar tu cuello de cristal y negra piedra
incitaron a mis labios a dibujar impertinentes
el interminable contorno de tus ojos y tu boca,
lúbrica violeta sanguínea?

¿Cómo explicarte mujer el oscuro vibrar de mi deseo
o la avaricia de mis párpados al no querer cerrarse
cuando al observar tu cuello de cristal y negra piedra
incitaron a mis sueños a atravesar impertinentes
el interminable río, blasfemo penitente?

Esa onírica noche, por ti
sobrevolé la cruenta muralla horizontal
asesiné la envidia de las sirenas.
Convocando a mis demonios
vencí por sobre la desidia de los dioses
desarmé peces con rostro de hueso.

Victorioso llegué a tus costas,
entré por la ventana abierta de tu sueños
(sueños de mi sueño)
y hacia tu propio infinito me hundí
implacable.

Besar y seguir besando
hacia abajo
Hacia el poblado infinito de tus pechos
Para recorrerlos, diezmarlos
 morderlos sin piedad
sentir tu llanto
y seguir marchando indolente
blasfemo, procaz.

Dilacerarte el alma a besos
enterrar mi alma en la tuya
muy adentro
rozar las mismísimas murallas del deseo
derribarlo con la tropa incontenible
de los caballos alados de mi alma
aniquilar la muda curva de tu vientre.

Entonces te inundé de crines y relinchos
mientras tus dientes lanzados en mi pecho
se tiñeron con mi sangre.

Corazones estallando.
 Duendes riendo.

***

Entonces, todavía soñando
miro tus cansados ojos
y  te pregunto:
¿No eras tú la que aquella noche
atravesó los cristales de mi alma?


                      Desde las catacumbas de mi alma, Rashek



27 comentarios:

  1. Gracias poeta por compartir el morbo delicioso de tus letras

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  2. Precioso, me gustó mucho.
    Un saludo

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  3. Alguien atravesó una vida...

    Saludos, buenas noches.

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    1. Una interpretación válida, Luna. Gracias por iluminar mi espacio. Abrazos.

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  4. wow! me ha dejado muda!!!
    HERMOSO TEXTO

    Abrazos Cesar

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  5. Hola César. buenas tardes,
    una maravilla de trabajo,
    poéticamente genial,
    un texto supremo,
    la danza del deseo humano echada a rodar en una ceremonia animal.

    Un gran abrazo

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    1. El deseo, una danza maravillosa Ariel. Gracias por persistir en soportar mis letras. Abrazos hermano.

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  6. Metáforas que nos ayudan a fabricar imágenes hermosas, nos permiten sentir la pasión que la voz hablante quiere transmitir en los versos, derribando murallas para quedar solos con el deseo infinito y profundo más que el propio sueño.
    hermosos recursos poéticos.
    Me ha gustado llegar hasta aquí.

    Saludos desde Colombia

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    1. Susana me ha encantado tu interpretación y tu visita. Un gran abrazo.

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  7. Salió muy improvisado, pero ahí va:

    Tiembla la piel a la espera de la amante
    como tiembla la sangre en los corredores amplios de las arterias.
    Tiembla impaciente el deseo con cada embestida,
    espera de pie junto a su compañeros fieles... los fantasmas.
    Con cada huracán sacude verdes follajes,
    penetra
    y penetra,
    hunde sus raíces
    en el espesor de la tierra húmeda y fértil
    germinando espigas en el enigma de la noche.
    Calmado descansas
    sueñas entre el aroma de las flores
    postergando la huida entre el opio adictivo
    de feroces tormentas.

    No tengo palabras para describir lo bello que escribiste, hace poco que te leo, pero gracias por traerme hasta aquí.
    Abrazos en al noche!

    PD: te quedó genial el enlace, lástima que yo no pude lograrlo.

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  8. Es la devolución más bonita que me hayan hecho jamás. Me dejaste sin palabras... ¡Muchas gracias Cristina! Abrazos van.

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  9. Dios mio, si así escribes desde las catacumbas de tu alma…cómo escribirás desde el cielo de tu alma. Recién te visito y ya me prendí a "De crines y relinchos", fogonazos de amor y pasión que nos envuelve.
    Desde Québec, un gran abrazo.

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    1. Son el reverso de una misma moneda Ceciely. ¡Gracias por tu visita! (merci beaucoup!) Abrazos desde Argentina...

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  10. Explicas con tus versos el deseo que en ellas emanas desde la belleza de tus letras.

    Un beso.

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    1. Si tu me lo dices lo creo. ¡Gracias por tu visita!. Un abrazo grande.

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  11. Hola Cesar.

    Versos para dejar prendido el sentido. Hermoso todo el poema, especial momento ese de la evocación en los cristales del alma.
    Muy bello.
    Saludos.

    Moon.

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    1. Gracias por traer a mi blog tu perfecta redondez nocturna, Moon. Un gran abrazo.

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  12. Un poema escrito con la profundidad de los sentidos...
    El deseo llevado a límites salvajes, desde el instinto primigenio de la naturaleza del hombre.
    ...y lo expresaste tal cual , natural, y verdadero.
    Impresionante...

    Ave César.....

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    1. Encantado de conocer tus letras esta mañana, ahora además recibo el placer inestimable de tu visita. Gracias Maribel. Parten abrazos hacia tus costas.

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  13. Cesar, es impresionante el poema, es como si se hubiesen conjurado todos los ángeles y demonios en él. Si pretendías esplicarselo, lo has hecho con la pasión de los dioses.

    Es verdaderamente hermoso.
    Besos

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    1. Yo sólo he sido un medio, mi musa y mis demonios (los dioses en el reverso de la misma moneda) hicieron el resto. Desde aquí mando abrazos en forma de acordes hacia tu piano. ¿Lo escuchaste sonar?

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