Si te cruzas con algún fantasma aquí adentro, simplemente ignóralo; pero si se pone fastidioso, recítale algún verso en voz alta, que con eso será suficiente... (Si te toman por loco, no es culpa mía.)

jueves, 14 de marzo de 2013

Amor filial



Golpeabas, golpeabas, golpeabas… Me recordaste a Marita cuando niña ¿te acuerdas papá?  Que se la agarraba a las patadas con las puertas, que chillaba como loca hasta que mamá de un bofetón le daba vuelta la cara…  Largas noches de vigilia y catástrofe en las que tú volvías borracho como una cuba y sin embargo la terca de mi hermana que al verte llegar se le dibujaba una gran sonrisa, aguardándote como al gran amor de su vida, como a ese gran hombre que nunca fuiste… Si eras el único al que Marita le hacía caso sin chistar. Le forjaste un alma masoquista a la pobre, ella –que era tu preferida- siempre te esperaba… Aunque la maltratases, la abofetearas, y todas esas cosas que años después yo supe  que tú le hacías al entrar a hurtadillas a su cuarto y que mamá se hacía la desentendida y que la gran familia perfecta y que las apariencias y todas esas patrañas ¿te acuerdas, papá? Yo todavía me acuerdo, cómo no recordarlo…
 Y sí, papá, recuerdo también, cuando yo, cansado de todo aquello, cansado de tus pánicas borracheras, de la boca como fresa aplastada de mamá, de los moretones en las piernas avergonzadas de mi hermana y de mis ojos en compota y de mi espalda purulenta fraguada por la cola de ese dragón envilecido que sujetaba tus pantalones decidí al fin darte ese golpe con la pala que hizo que te desmayes y que sangraras como un volcán y aprovechando que mamá y Marita se habían ido a dormir temprano te arrastré hasta el jardín y te metí con mucho esfuerzo en ese viejo y grande cajón para herramientas con alma de ataúd y entonces te tiré en ese foso bien profundo que cavé durante varios días en secreto y que camuflé con macetas y con las ramas del árbol ese con el que armabas los chicotes con los que me sangrabas las piernas hasta que yo retorcido en llantos te pedía por favor papá… y tú que despertaste allá abajo y golpeabas, golpeabas, golpeabas… como si alguien fuera a oírte y Marita que sí te oyó y que agarró el revólver y que yo ya no oí más nada porque pese a todo ella te quería… ¿Te acuerdas papá?...


                                                                                                  César Augusto Pacheco




* La foto pertenece a Teresa Encinar y fue extraída de:
  http://www.flickr.com/photos/-teresaencinar-/4460967862/

*El título original de esta microficción era "Señalamientos". De ahí parte el abuso -intencional- de la reiteración de los pronombres demostrativos. He sospechado, que al rencor, le fascinan los señalamientos. Por ello sabrán disculpar la decisión de abusar de tan extenuante recurso. El texto, rebelde a las culpas, sólo me permitió cambiar el título. 



26 comentarios:

  1. ¡Muy bueno, Rashek! Un micro muy bien construido en su forma y con una buena base en su fondo.

    Un abrazo,

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    1. Querido Pedro, cuando veo uno de tus comentarios al pie de uno de mis microrrelatos, intuyo que la tarea la he cumplido, por lo menos, con dignidad. ¡Muchas gracias!

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  2. Mientras te leía pensé en cuantas Mujeres y cuantos hijos hay que pasan por este tormento, yo he trabajado con muchas mujeres que han intentado ser ellas mismas que intentan enterrar esa relación tan triste y abusiva... hay historias desgarradoras.
    Excelente relato César, crudo como la vida misma.
    Te dejo un fuerte abrazo, bonita noche!

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    1. Lamentablemente es así, Cristina. Con sinceridad, no llego a comprender en que oscuro rincón del alma de ciertos hombres (la palabra justa es bestias, con perdón de las bestias) reside esa maniática crueldad de provocar el escarnio a sus compañeras. Un mal, que -tristemente- va en franco aumento en la actualidad. Bonita noche para ti! Nos vemos! (virtualmente...)

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  3. impecable!!!
    me gustan esos textos que cuando uno los lee tiene que auto-convencerse de que es una ficción para no terminar con la bronca como pelota en la garganta.

    (lamentablemente la ficción surge sin más... de la realidad!)

    abrazos César!!!!

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    1. Es cierto escarcha, como toda ficción, es espejo de la realidad. En este caso, de su parte oscura o terrible. Nunca entendí el o los porqués, de que muchas veces, me siento compelido a escribir historias así, esas que al escucharlas en las noticias, por ejemplo, me hacen temblar el pulso de pánico y de bronca. Acaso sea una suerte de exorcismo interno ante la impotencia que me provocan. Listo. Me serviste de psico... ¿Cuánto te debo la consulta? Abrazos van.

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  4. Impactante! Rashek.

    Nos deja la piel fría y el pensamiento no cesa de recorrer tantos episodios, tantas familias bien avenidas con gran afán de guardar las apariencias.

    Muy bueno Cesar, enhorabuena!

    Un abrazo.

    Moon.

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    1. En verdad, no todo es lo que parece. Gracias por comentar Moon. Abrazos.

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  5. Hola César, buenas tardes,
    triste pero cierto, dolorosamente cierto.
    suelo decir que cuando algo está magistralmente escrito las palabras en un comentario están de más...
    bueno, este es el caso.

    Buen fin de semana
    un gran abrazo.

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    1. Ariel, muchísimas gracias por el comentario. Buen fin de semana para ti también. Abrazos.

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  6. Hola, Rashek.
    Me parece muy bien narrado. Me gusta sobre todo que abras y cierres con golpeabas golpeabas golpeabas con el doble sentido que tienen esos golpes. Te soy sincera, me gusta más el título "Señalamientos". Creo que le va perfecto a esa voz narradora tan lograda.
    Un placer leerte.
    Abrazo va.

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  7. El placer es mío Sandra, dado que aceptaste mi invitación. Lo que dices del título, aumenta mis sospechas (a las que traté de acallar exorcizándolas con la nota al pie), de que la historia debió haber mantenido su titulo original. Acaso, en honor a tu comentario, me decida a ponerlo de subtítulo... Dudo y dudo, luego existo. Abrazo enorme.

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  8. Que se puede decir ante tal drama??. Detrás de cada puerta cuantas cosas se esconden, cuanto sufrimiento puede guardar.

    Golpear no se golpea a nadie, pero golpear a unos niños a una mujer, es un acto de cobardía.

    Estupendamente redactado, muy buena denuncia hacia tales hechos.

    Un abrazo

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    1. Soledad, cuando vienes a tocar tus notas por aquí, soy feliz. La muerte no se le merece a nadie, pero por si acaso, me desquité con ese tipo... Abrazos van.

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  9. Pues yo por contra prefiero Amor Filial. El relato es dramático, contundente y desprende un cierto alivio al leer la resolución final. Besos

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    1. Dos cosas: que me has metido en un embrollo decisorio absoluto al votar el título actual... Creo que voy a terminar armando una encuesta... La otra cuestión: veo que a más de uno le agradó que le haya dado muerte de esa manera tan terrible al padre (¡Sí lo merecía!) No somos angelitos de biblioteca parece... ¿no? Abrazos Beatriz.

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  10. Tremenda minificción, no se le puede esquivar la vista ni por un instante. "no se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos" André Gide. Saludos

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    1. Un gustazo es para mí verte por aquí, Sandro. No me canso de leer tus ficciones. (Aquella ucronía tuya acerca de Troya, por ejemplo, es de lo más ingenioso que he leído en microrrelatos desde siempre). Y qué decir de Gide... No vamos a contradecirlo, parece que algo sabía el parisino... Un gran abrazo.

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  11. Excelente micro relato, César. Fluidez en el narrar y con una temática impactante…aunque ficción pero es a la vez la realidad más contundente que existe todavía, en todo el mundo. Ayyyyy, si Dios me diera poder!!! …Yo no lo hubiera matado…se la hubiera cortado junto con la lengua, pies y manos y lo dejaba vivo…plantado en el desierto con un sol canicular…que muera a pequeñas dosis.
    Sobre el título…si, mejor es el primero que tenía.
    Bisus cher ami.
    bonne fin de semaine.

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    1. ¡Ay Ceciely! me ha encantado la forma en que el texto se te ha hecho carne ¡Me has hecho reír! (obvio que tomando el tema siempre dentro de una dimensión meramente literaria). Además, me estás dando el argumento servido para otra historia... Tremenda función catártica poseen las letras ¿no?
      Lo del título ya ha pasado a ser un intringulis...
      à tout à l'heure amie !! bonne fin de semaine!!

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  12. Adoravel espaço.
    Belo texto.
    Bjins e lindo domingo.
    Catiaho Reflexo d'Alma

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    1. Bem-vindo Reflexos! Adoravel e belo comentário. Abraços!!

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  13. Sobrecogedora y real historia.
    Saludos.

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    1. Encantado por tu visita balamgo. Muchas gracias. Saludos.

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  14. Sobrecoge la voz narrativa por su realismo y su coexistencia con el drama, se hace más hiriente que un narrador omnipresente,que una descripción hecha a conciencia. El protagonista sabe, y en su recuerdo hecho diálogo va desgranando el suceso. Tremendo.
    Me impacta la falta de emotividad en las palabras, son como jarros de agua fría.
    La primera vez que lo leí, pensé que Marita había acabado por dispararle a él, a su hermano, por haber matado a su padre. Luego comprendí ese; "porque pese a todo ella te quería". No querer que sufriera, pero lo muestras, no lo escribes. Quizás sea por eso que, como apunta en un comentario anterior Sandro Centurion, no se puede apartar la vista del texto, aunque la historia sea dolorosa.
    Y si, yo también me alegro del final, no soy santa, los niños son un preciado tesoro que debiéramos proteger, y pagar con su vida quién cometa semejantes atrocidades. Aunque una vida adulta no restaura el daño infringido a un niño. Me enciendo!
    No podemos decir; pasa constantemente, por desgracia ocurre más de lo que parece... No es aceptable. No lo es.

    Es una buena denuncia tu microrelato. Escribir no es sólo la belleza de una jaracanda o de un magnolio.

    Un agrazo César.



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    1. Alejandra, gracias por pasar a comentar esta entrada que tanto me gustó escribir. Dado que ya tiene su tiempo de publicada puedo decirte que, en cuanto al final, posee una doble lectura; de ahí tu duda. El desenlace queda a cargo del lector. Abrazos para ti.

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